sábado, 15 de noviembre de 2014

¿EXISTEN LAS NECESIDADES SEXUALES?


Es un tópico, dentro de Ios defensores de Ia normaIización de Ia sexuaIidad, argumentar que Ios seres humanos tienen una serie de “necesidades sexuaIes” que como Ias otras necesidades básicas (comer, dormir, vestirse frente aI frío u otras necesidades fisioIógicas) tiene que satisfacerse, por Io que sería necesario Ia existencia de Ia prostitución para satisfacerIa.

martes, 4 de noviembre de 2014

EL ALIMENTO DE LOS HIPÓCRITAS

La mayoría de nosotros nos llenamos la boca al decirlo: somos pacifistas
Nos decimos a nosotros mismos que “aborrecemos la violencia” y que toda lucha que emprendamos siempre será “estrictamente pacífica”. Así es como abarrotamos calles y plazas cuando nos manifestamos, convencidos de que estamos en la cúspide de la evolución humana y de que somos un ejemplo a seguir por todo el mundo.Y una vez nos hemos suministrado esta inyección de autocomplacencia y superioridad moral, zanjamos el tema y no volvemos a discutir del asunto con nosotros mismos.
Pero quizás deberíamos ser un poco más valientes.Y ser valientes significa mirarnos al espejo sin miedo. Deberíamos preguntarnos con plena sinceridad: ¿realmente somos tan pacíficos y pacifistas como queremos creer?¿Qué significa en realidad ser pacífico o ser pacifista? En principio, una persona pacífica es la que no hace uso de la violencia para conseguir sus objetivos. Por lo tanto, inherentemente, estamos diciendo que una persona pacífica o pacifista es alguien que tiene la posibilidad de actuar violentamente, pero que en cambio, opta por no hacerlo. Así pues, estamos hablando de una elección entre dos opciones diferentes y opuestas.

miércoles, 22 de octubre de 2014

HUIR DE LOS SOCIAL.VOLVERNOS FUGITIVOS DE GUERRA


Cuando nuestro manifiesto es un llamamiento y ejercicio de guerra contra la sociedad, no lo declaramos tan solo un sentido metafórico, o quizás podría serlo en los términos de que la sociedad como tal es una ilusión ficticia, ya que no entendemos por sociedad una forma estática o algo determinado, lo que llaman sociedad es un constante desarrollo de relaciones, constructos, disciplinas y producciones de verdad. La guerra que proponemos pretende e invita a desfigurar este tipo de sujeciones por las cuales funcionan esas relaciones productivas, es un fin en sí misma, no parte de la antesala de un programa de revolución siguiente. Cuando hablamos de la guerra, hablamos de la revuelta, no lo hacemos solo en un sentido práctico de violencia subversiva, sino mucho más como la suma de espontáneas lineas de fuga de lo social; huir de la sociedad como acción de guerra y no de indiferencia. Devenir anónimo, desidentificarnos en una constante desubjetivización. Una huída parecida a la que nos decían Deleuze y Guatarri sobre la locura –“…la fuga esquizofrénica no consiste tan sólo en alejarse de lo social, en vivir al

domingo, 12 de octubre de 2014

¿Por qué el mundo está ignorando a los kurdos revolucionarios en Siria?

En 1937, mi padre se ofreció como voluntario para luchar en las Brigadas Internacionales en defensa de la República española. Un posible golpe fascista había sido detenido temporalmente por la sublevación de los obreros, encabezada por los anarquistas y socialistas, y en gran parte de España una auténtica revolución social se produjo, lo que llevó a ciudades enteras en autogestión democrática, industrias bajo el control de los trabajadores, y el fortalecimiento radical de las mujeres.
Los revolucionarios españoles esperaban crear una visión de una sociedad libre que todo el mundo podría seguir. En cambio, las potencias mundiales declararon una política de “no intervención” y mantuvieron un bloqueo riguroso de la república, incluso después de que Hitler y Mussolini, signatarios ostensibles, comenzaron a mandar tropas y armas para reforzar el lado fascista. El resultado fue años de guerra civil que terminó con la derrota de la revolución y algunas de las masacres más sangrientas de un siglo sangriento.

sábado, 13 de septiembre de 2014

Propuesta de autoconvocatoria para formar autogobiernos (Bolivia)

Mensaje del colectivo Comuna al pueblo boliviano:

Bolivianas y bolivianos, comunidades plurales, juntas de vecinos, agrupaciones diversas, poblaciones territoriales, familias, ciudadanas y ciudadanos, nos auto-convocamos a conformar auto-gobiernos.
 
1.   En primer lugar, no requerimos de ninguna elección institucionalizada – que no es otra cosa que la delegación de las voluntades, no sólo de la voluntad general,   la transferencia de la propia libertad, a representantes, que usufructúan del poder, resultado de la expropiación política de las voluntades y libertades - para ejercer nuestra libertad de decidir de manera consensuada, de conformar formas de organización, de administración, de composición, de asociación, llamadas de autogobierno. Es un derecho innato, el ejercicio de este derecho es la consecuencia de su existencia. Nos respaldamos en lo que es la vida misma, memoria sensible, capacidad creativa e inteligente. También política y jurídicamente la Constitución establece textualmente este derecho a la autonomía plural.

2.   En segundo lugar, ante la larga historia, que parece interminable, de “malos gobiernos”, así como llaman los zapatistas a los gobierno institucionalizados en las repúblicas criollas, herederas de la colonialidad, es obligación nuestra, en el ejercicio pleno de nuestros atributos existenciales, vitales, sociales, culturales y políticos, conformar auto-gobiernos, que podemos llamar, como lo hacen los zapatistas, “juntas de buen gobierno”, o, si se quiere, el nombre que decidan los consensos sociales y políticos autónomos.

viernes, 5 de septiembre de 2014

El Paraíso no está en la otra esquina (El Che, la Revolución Cubana y los mitos) Rafael Narbona

Nos gusta pensar que el paraíso es posible. Nos agrada vivir a la sombra de los mitos. Nos duele reconocer la imperfección de la especie humana, su fracaso en la convivencia, su tendencia a escindirse en bandos irreconciliables. Una investigación histórica que pretenda ser seria, ética y responsable no puede eludir ningún aspecto de la realidad. La Revolución Cubana y el Che son fenómenos complejos que no pueden despacharse con elogios incondicionales o apasionados vituperios. La Revolución Cubana ha logrado grandes avances en sanidad y educación, pese a que soporta un embargo comercial, económico y financiero desde octubre de 1960. Cuba fue el primer país de América Latina que erradicó el analfabetismo y, según UNICEF, el único sin desnutrición infantil ni niños de la calle. Su tasa de mortalidad infantil es la más baja del continente, por debajo incluso de Canadá y Estados Unidos. Cuba ocupa el lugar 59 entre 187 naciones en el Informe de Desarrollo Humano de 2012 de la ONU y, según el informe de ese mismo año de la UNESCO, el 16 del Índice de Desarrollo de la Educación para Todos, superando a países ricos como Dinamarca, Australia, Bélgica, Alemania o Israel. Ese dato se explica por una inversión del 9’3 del PIB en educación, lo cual ha permitido que un millón de cubanos disfruten de un título universitario. Cuba es uno de los pocos países que ha cumplido los Objetivos de Desarrollo del Milenio acordados por la ONU: erradicar el hambre y la pobreza extrema, universalizar la enseñanza primaria, reducir la mortalidad de los menores de cinco años, promover la igualdad entre los sexos. Sin embargo, no se puede realizar un balance positivo en el capítulo de las libertades.

jueves, 28 de agosto de 2014

EL TAPÓN DE LA IZQUIERDA .

Estamos acostumbrados a pensar en las revoluciones del pasado, las que sucedían antes y durante un cambio político radical, en el que unos gobernantes eran desalojados del poder -vivos o muertos- y otros les sucedían. La revolución se producía antes y en el momento del cambio,  al día siguiente la revolución moría: un nuevo Estado sucedía al anterior, una nueva casta de élites dirigentes tomaban el poder en nombre y en lugar del Pueblo. En la revolución que ahora toca, eso no podrá suceder; entre otras cosas, porque, con los antecedentes que traemos, nadie se atreverá a llamar Revolución a un mero cambio de gobierno o de Estado. 

Ahora estamos en una de las primeras batallas, la de las ideas, que durará largos años. Hasta la batalla final quedan otras muchas batallas y muchos, muchos años, ¿quién es el iluso que piensa que un partido puede hacer esa revolución, la que necesita la mayoría de la humanidad? A estas alturas de la Historia, de sobra sabemos que sólo podrá hacerla el Pueblo, ese que ahora no existe, el que está por nacer en cada persona y en cada comunidad reconstruida,…empresa que, como es fácil de comprender, necesariamente va para largo. La gente que entrega  su pensamiento y energía a  un cambio rápido, a un sucedáneo de revolución, debería darse cuenta de que ya hay demasiada gente pensando y actuando en lo mismo, en el corto plazo, en una ocupación de la que sabemos de antemano que su resultado previsible es una variante, más o menos novedosa, del sistema de dominación. Y, sin embargo, somos muy poca la gente que estamos pensando a largo plazo, en la dirección de la revolución, hacia la autoconstrucción-emancipación del sujeto revolucionario, del Pueblo sin el que la idea de revolución es una quimera más…y ya van demasiadas. La revolución ya no será un estallido de rabia y algarabía, presidido por el ansia de venganza de los oprimidos del mundo, eso ya falló demasiadas veces. Esta vez estamos obligados a ser más inteligentes, a pensar y actuar con una estrategia a largo plazo, que no pueda volver a fallar.

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